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Según un estudio publicado por UNICEF y del que se ha hecho eco el Diario de la Educación, el uso constante de las redes sociales, las posibles adicciones a videojuegos, la falta de supervisión de los adultos o el riesgo de encontrarse en situaciones de sexting o grooming son algo que les sucede normalmente. El estudio ha contado con la participación de más de 50.000 adolescentes estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria y nos obliga a reflexionar acerca de cómo se relacionan con la tecnología e Internet. El artículo, del que extraigo párrafos literales, explica los riesgos adicionales como las apuestas y el juego online, un problema que va a más entre la indiferencia generalizada de la sociedad.

Redes sociales

La mayoría de los jóvenes usa las redes sociales de forma habitual, es decir, cada día, en porcentajes que varían según el tipo de red social. En el gráfico a continuación se ven de menor a mayor. WhastApp es la aplicación que se lleva la palma mientras que Pinterest sería la menos usada. Ya hemos comentado en el blog la necesidad de utilizar las redes sociales con cabeza. En general, es necesario tomar conciencia de los peligros que suponen y evitar que tomen el control sobre tu vida de modo que te conviertas en adicto a ellas.

Fuente: El Diario de la Educación

Apuestas y juego online

Según los datos de Unicef, el 3,6% de las y los estudiantes de secundaria obligatoria ha jugado online o apostado dinero alguna vez, es decir, unas 70.000 personas. Las razones tienen mucho que ver con las de quienes hacen esto en locales de apuestas físicos: ganar dinero, divertirse y pasar el rato con los amigos. A esto se suma la creencia de que es fácil ganar dinero apostando en Internet.

Según la información que han facilitado las y los jóvenes se desprende que las formas más comunes de juego online son: las apuestas deportivas (31,5%); el póker online (20,6%); el bingo (12,1%); tragaperras o ruleta (10,8%); blackjack (9,8%) y el rasca (9,5%).

Los riesgos que corren

Los adolescentes ponen de manifiesto, en este estudio, que los riesgos más habituales son, de menor a mayor, navegar en la web profunda, recibir proposiciones sexuales por parte de adultos, quedar en persona con desconocidos que conocieron por Internet, uso de páginas eróticas o pornográficas, conectar directamente con desconocidos y aceptarlos en redes sociales.

Capítulo a parte merece el ciberacoso. Podríamos estar hablando de que el 10.7% de los usuarios jóvenes son víctimas de acoso, mientras que el 11,8% es víctima y agresor. Las chicas son en mayor medida víctimas «puras», un 12,7%, mientras que los chicos son víctimas y agresores en mayor porcentaje: 13,8%. Todo eso, al mismo tiempo que la mayor parte de todos estos chicos y chicas no son conscientes de sufrirlo: solo el 2,2%, sostiene el informe de Unicef, diría que sufre ciberacoso.

Fuente el Diario de la Educación

Control parental

Frente a todo esto, el escaso control parental en el uso de las tecnologías y de Internet. Solo el 13,2% de las familias limitan el acceso a contenidos; el 23,9% limitan las horas de uso; el 29,1% ponen alguna norma sobre el uso de la Red; 15,3% castigan con el uso del móvil o la tablet y, en último lugar, el 36,8% de los chavales utilizan dispositivos durante las comidas. Estos comportamientos suponen que el 25% de los encuestados aseguren que tienen discusiones por el uso de las tecnologías al menos una vez a la semana.

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Por Víctor Cuevas

Orientador, maestro, soñador.

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